ver.12 No que lo tenga ya conseguido o que sea ya perfecto, sino que continúo mi carrera por si consigo alcanzarlo, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jesús.

ver.13 Yo, hermanos, no creo haberlo alcanzado todavía. Pero una cosa hago: olvido lo que dejé atrás y me lanzo a lo que está por delante,

ver.14 corriendo hacia la meta, para alcanzar el premio a que Dios me llama desde lo alto en Cristo Jesús.

ver.15 Así pues, todos los perfectos tengamos estos sentimientos, y si en algo sentís de otra manera, también eso os lo declarará Dios.

ver.16 Por lo demás, desde el punto a donde hayamos llegado, sigamos adelante.

(FILIPENSES 3:12- 16)

 

 

ver.14 Sabemos, en efecto, que la ley es espiritual, mas yo soy de carne, vendido al poder del pecado.

ver.15 Realmente, mi proceder no lo comprendo; pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco.

ver.16 Y, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo con la Ley en que es buena;

ver.17 en realidad, ya no soy yo quien obra, sino el pecado que habita en mí.

ver.18 Pues bien sé yo que nada bueno habita en mí, es decir, en mi carne; en efecto, querer el bien lo tengo a mi alcance, mas no el realizarlo,

ver.19 puesto que no hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero.

ver.20 Y, si hago lo que no quiero, no soy yo quien lo obra, sino el pecado que habita en mí.

ver.21 Descubro, pues, esta ley: aun queriendo hacer el bien, es el mal el que se me presenta.

ver.22 Pues me complazco en la ley de Dios según el hombre interior,

ver.23 pero advierto otra ley en mis miembros que lucha contra la ley de mi razón y me esclaviza a la ley del pecado que está en mis miembros.

ver.24 - Pobre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo que me lleva a la muerte?

ver.25 - Gracias sean dadas a Dios por Jesucristo nuestro Señor! Así pues, soy yo mismo quien con la razón sirve a la ley de Dios, mas con la carne, a la ley del pecado.

(ROMANOS 7:14- 25)

 

 

ver.24 ¿No sabéis que en las carreras del estadio todos corren, mas uno solo recibe el premio? - Corred de manera que lo consigáis!

ver.25 Los atletas se privan de todo; y eso - por una corona corruptible!; nosotros, en cambio, por una incorruptible.

ver.26 Así pues, yo corro, no como a la ventura; y ejerzo el pugilato, no como dando golpes en el vacío,

ver.27 sino que golpeo mi cuerpo y lo esclavizo; no sea que, habiendo proclamado a los demás, resulte yo mismo descalificado.

(1CORINTIOS 9:24- 27)

 

 

ver.1 Hermanos, aun cuando alguno incurra en alguna falta, vosotros, los espirituales, corregidle con espíritu de mansedumbre, y cuídate de ti mismo, pues también tú puedes ser tentado.

ver.2 Ayudaos mutuamente a llevar vuestras cargas y cumplid así la ley de Cristo.

ver.3 Porque si alguno se imagina ser algo, no siendo nada, se engaña a sí mismo.

ver.4 Examine cada cual su propia conducta y entonces tendrá en sí solo, y no en otros, motivo para glorificarse,

ver.5 pues cada uno tiene que llevar su propia carga.

ver.6 Que el discípulo haga partícipe en toda suerte de bienes al que le instruye en la Palabra.

ver.7 No os engañéis; de Dios nadie se burla. Pues lo que uno siembre, eso cosechará:

ver.8 el que siembre en su carne, de la carne cosechará corrupción; el que siembre en el espíritu, del espíritu cosechará vida eterna.

ver.9 No nos cansemos de obrar el bien; que a su tiempo nos vendrá la cosecha si no desfallecemos.

ver.10 Así que, mientras tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos, pero especialmente a nuestros hermanos en la fe.

(GALATAS 6:1- 10)

 

 

ver.12 Revestíos, pues, como elegidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia,

ver.13 soportándoos unos a otros y perdonándoos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro. Como el Señor os perdonó, perdonaos también vosotros.

ver.14 Y por encima de todo esto, revestíos del amor, que es el vínculo de la perfección.

ver.15 Y que la paz de Cristo presida vuestros corazones, pues a ella habéis sido llamados formando un solo Cuerpo. Y sed agradecidos.

ver.16 La palabra de Cristo habite en vosotros con toda su riqueza; instruíos y amonestaos con toda sabiduría, cantad agradecidos, himnos y cánticos inspirados,

ver.17 y todo cuanto hagáis, de palabra y de boca, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por su medio a Dios Padre.

(COLOSENSES 3:12- 17)

 

 

ver.22 Huye de las pasiones juveniles. Vete al alcance de la justicia, de la fe, de la caridad, de la paz, en unión de los que invocan al Señor con corazón puro.

ver.23 Evita las discusiones necias y estúpidas; tú sabes bien que engendran altercados.

ver.24 Y a un siervo del Señor no le conviene altercar, sino ser amable, con todos, pronto a enseñar, sufrido,

ver.25 y que corrija con mansedumbre a los adversarios, por si Dios les otorga la conversión que les haga conocer plenamente la verdad,

(2TIMOTEO 2:22- 25)

 

 

ver.39 Así que cumplieron todas las cosas según la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.

ver.40 El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él.

(LUCAS 2:39- 40)

 

 

ver.51 Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.

ver.52 Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

(LUCAS 2:51- 52)

 

 

ver.22 Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar, vio que allí no había más que una barca y que Jesús no había montado en la barca con sus discípulos, sino que los discípulos se habían marchado solos.

ver.23 Pero llegaron barcas de Tiberíades cerca del lugar donde habían comido pan.

ver.24 Cuando la gente vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaúm, en busca de Jesús.

ver.25 Al encontrarle a la orilla del mar, le dijeron: Rabbí, ¿cuándo has llegado aquí?¯

ver.26 Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo: vosotros me buscáis, no porque habéis visto señales, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado.

ver.27 Obrad, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello¯.

ver.28 Ellos le dijeron: ¿Qué hemos de hacer para obrar las obras de Dios?¯

ver.29 Jesús les respondió: La obra de Dios es que creáis en quien él ha enviado¯.

ver.30 Ellos entonces le dijeron: ¿Qué señal haces para que viéndola creamos en ti? ¿Qué obra realizas?

ver.31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, según está escrito: Pan del cielo les dio a comer¯.

ver.32 Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo: No fue Moisés quien os dio el pan del cielo; es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo;

ver.33 porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo¯.

ver.34 Entonces le dijeron: Señor, danos siempre de ese pan¯.

(JUAN 6:22- 34)

 

 

ver.23 Porque yo recibí del Señor lo que os he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan,

ver.24 y después de dar gracias, lo partió y dijo: Este es mi cuerpo que se da por vosotros; haced esto en recuerdo mío¯.

ver.25 Asimismo también la copa después de cenar diciendo: Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en recuerdo mío¯.

ver.26 Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga.

ver.27 Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor.

ver.28 Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba de la copa.

ver.29 Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo.

(1CORINTIOS 11:23- 29)

 

 

ver.35 Les dijo Jesús: Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed.

ver.36 Pero ya os lo he dicho: Me habéis visto y no creéis.

ver.37 Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera;

ver.38 porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado.

ver.39 Y esta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día.

ver.40 Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día¯.

ver.41 Los judíos murmuraban de él, porque había dicho: Yo soy el pan que ha bajado del cielo¯.

ver.42 Y decían: ¿No es éste Jesús, hijo de José, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo puede decir ahora: He bajado del cielo?¯

ver.43 Jesús les respondió: No murmuréis entre vosotros.

ver.44 Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae; y yo le resucitaré el último día.

ver.45 Está escrito en los profetas: Serán todos enseñados por Dios. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí.

ver.46 No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que ha venido de Dios, ése ha visto al Padre.

ver.47 En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna.

ver.48 Yo soy el pan de la vida.

ver.49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron;

ver.50 este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera.

ver.51 Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo¯.

ver.52 Discutían entre sí los judíos y decían: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?¯

ver.53 Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

ver.54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día.

ver.55 Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida.

ver.56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.

ver.57 Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí.

ver.58 Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre¯.

(JUAN 6:35- 58)

 

 

ver.18 para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

ver.19 No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban.

ver.20 Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben.

ver.21 Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

ver.22 La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará luminoso;

(MATEO 6:18- 22)

 

 

ver.24 En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto.

ver.25 El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna.

ver.26 Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.

(JUAN 12:24- 26)

 

 

ver.1 Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe.

ver.2 Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, nada soy.

ver.3 Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha.

ver.4 La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe;

ver.5 es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal;

ver.6 no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad.

ver.7 Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta.

ver.8 La caridad no acaba nunca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia.

(1CORINTIOS 13:1- 8)

 

 

ver.12 Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado.

ver.13 Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos.

ver.14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.

ver.15 No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

ver.16 No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda.

ver.17 Lo que os mando es que os améis los unos a los otros¯.

(JUAN 15:12- 17)

 

 

ver.6 Hermanos, os mandamos en nombre del Señor Jesucristo que os apartéis de todo hermano que viva desordenadamente y no según la tradición que de nosotros recibisteis.

ver.7 Ya sabéis vosotros cómo debéis imitarnos, pues estando entre vosotros no vivimos desordenadamente,

ver.8 ni comimos de balde el pan de nadie, sino que día y noche con fatiga y cansancio trabajamos para no ser una carga a ninguno de vosotros.

ver.9 No porque no tengamos derecho, sino por daros en nosotros un modelo que imitar.

ver.10 Además, cuando estábamos entre vosotros os mandábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma.

ver.11 Porque nos hemos enterado que hay entre vosotros algunos que viven desordenadamente, sin trabajar nada, pero metiéndose en todo.

ver.12 A ésos les mandamos y les exhortamos en el Señor Jesucristo a que trabajen con sosiego para comer su propio pan.

ver.13 Vosotros, hermanos, no os canséis de hacer el bien.

(2TESALONICENSES 3:6- 13)

 

 

ver.33 Yo de nadie codicié plata, oro o vestidos.

ver.34 Vosotros sabéis que estas manos proveyeron a mis necesidades y a las de mis compañeros.

ver.35 En todo os he enseñado que es así, trabajando, como se debe socorrer a los débiles y que hay que tener presentes las palabras del Señor Jesús, que dijo: Mayor felicidad hay en dar que en recibir¯.

(HECHOS 20:33- 35)

 

 

ver.14 Dejadlos: son ciegos que guían a ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo¯.

ver.15 Tomando Pedro la palabra, le dijo: Explícanos la parábola¯.

ver.16 El dijo: ¿También vosotros estáis todavía sin inteligencia?

ver.17 ¿No comprendéis que todo lo que entra en la boca pasa al vientre y luego se echa al excusado?

ver.18 En cambio lo que sale de la boca viene de dentro del corazón, y eso es lo que contamina al hombre.

ver.19 Porque del corazón salen las intenciones malas, asesinatos, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios, injurias.

ver.20 Eso es lo que contamina al hombre; que el comer sin lavarse las manos no contamina al hombre¯.

ver.21 Saliendo de allí Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón.

ver.22 En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: - Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada¯.

ver.23 Pero él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: Concédeselo, que viene gritando detrás de nosotros¯.

ver.24 Respondió él: No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel¯.

ver.25 Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: - Señor, socórreme!¯

ver.26 El respondió: No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos¯.

ver.27 Sí, Señor - repuso ella- , pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos¯.

ver.28 Entonces Jesús le respondió: Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas¯. Y desde aquel momento quedó curada su hija.

ver.29 Pasando de allí Jesús vino junto al mar de Galilea; subió al monte y se sentó allí.

ver.30 Y se le acercó mucha gente trayendo consigo cojos, lisiados, ciegos, mudos y otros muchos; los pusieron a sus pies, y él los curó.

(MATEO 15:14- 30)

 

 

ver.46 ¿Por qué me llamáis: "Señor, Señor", y no hacéis lo que digo?

ver.47 Todo el que venga a mí y oiga mis palabras y las ponga en práctica, os voy a mostrar a quién es semejante:

ver.48 Es semejante a un hombre que, al edificar una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre roca. Al sobrevenir una inundación, rompió el torrente contra aquella casa, pero no pudo destruirla por estar bien edificada.

ver.49 Pero el que haya oído y no haya puesto en práctica, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre tierra, sin cimientos, contra la que rompió el torrente y al instante se desplomó y fue grande la ruina de aquella casa¯.

(LUCAS 6:46- 49)

 

 

ver.14 Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los apóstoles;

ver.15 y les dijo: Con ansia he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer;

ver.16 porque os digo que ya no la comeré más hasta que halle su cumplimiento en el Reino de Dios¯.

ver.17 Y recibiendo una copa, dadas las gracias, dijo: Tomad esto y repartidlo entre vosotros;

ver.18 porque os digo que, a partir de este momento, no beberé del producto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios¯.

ver.19 Tomó luego pan, y, dadas las gracias, lo partió y se lo dio diciendo: Este es mi cuerpo que es entregado por vosotros; haced esto en recuerdo mío¯.

ver.20 De igual modo, después de cenar, la copa, diciendo: Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros.

(LUCAS 22:14- 20)

 

 

ver.11 Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas.

ver.12 Pero el asalariado, que no es pastor, a quien no pertenecen las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye, y el lobo hace presa en ellas y las dispersa,

ver.13 porque es asalariado y no le importan nada las ovejas.

ver.14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí,

ver.15 como me conoce el Padre y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas.

ver.16 También tengo otras ovejas, que no son de este redil; también a ésas las tengo que conducir y escucharán mi voz; y habrá un solo rebaño, un solo pastor.

ver.17 Por eso me ama el Padre, porque doy mi vida, para recobrarla de nuevo.

ver.18 Nadie me la quita; yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo; esa es la orden que he recibido de mi Padre¯.

(JUAN 10:11- 18)

 

 

ver.17 Desde Mileto envió a llamar a los presbíteros de la Iglesia de Efeso.

ver.18 Cuando llegaron donde él, les dijo: Vosotros sabéis cómo me comporté siempre con vosotros, desde el primer día que entré en Asia,

ver.19 sirviendo al Señor con toda humildad y lágrimas y con las pruebas que me vinieron por las asechanzas de los judíos;

ver.20 cómo no me acobardé cuando en algo podía seros útil; os predicaba y enseñaba en público y por las casas,

ver.21 dando testimonio tanto a judíos como a griegos para que se convirtieran a Dios y creyeran en nuestro Señor Jesús.

ver.22 Mirad que ahora yo, encadenado en el espíritu, me dirijo a Jerusalén, sin saber lo que allí me sucederá;

ver.23 solamente sé que en cada ciudad el Espíritu Santo me testifica que me aguardan prisiones y tribulaciones.

ver.24 Pero yo no considero mi vida digna de estima, con tal que termine mi carrera y cumpla el ministerio que he recibido del Señor Jesús, de dar testimonio del Evangelio de la gracia de Dios.

(HECHOS 20:17- 24)

 

 

ver.1 Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús.

ver.2 Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos.

ver.3 Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: No tienen vino¯.

ver.4 Jesús le responde: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora¯.

ver.5 Dice su madre a los sirvientes: Haced lo que él os diga¯.

ver.6 Había allí seis tinajas de piedra, puestas para las purificaciones de los judíos, de dos o tres medidas cada una.

ver.7 Les dice Jesús: Llenad las tinajas de agua¯. Y las llenaron hasta arriba.

ver.8 Sacadlo ahora, les dice, y llevadlo al maestresala¯. Ellos lo llevaron.

ver.9 Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, como ignoraba de dónde era (los sirvientes, los que habían sacado el agua, sí que lo sabían), llama el maestresala al novio

ver.10 y le dice: Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el inferior. Pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora¯.

ver.11 Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos.

ver.12 Después bajó a Cafarnaúm con su madre y sus hermanos y sus discípulos, pero no se quedaron allí muchos días.

(JUAN 2:1- 12)

 

 

ver.36 Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor.

ver.37 Entonces dice a sus discípulos: La mies es mucha y los obreros pocos.

ver.38 Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies¯.

(MATEO 9:36- 38)

 

 

ver.17 Se ponía ya en camino cuando uno corrió a su encuentro y arrodillándose ante él, le preguntó: Maestro bueno, ¿ qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?¯

ver.18 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios.

ver.19 Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre¯.

ver.20 El, entonces, le dijo: Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud¯.

ver.21 Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme¯.

ver.22 Pero él, abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes.

ver.23 Jesús, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos: - Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!¯

(MARCOS 10:17- 23)

 

 

ver.24 Entonces dijo Jesús a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.

ver.25 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará.

ver.26 Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida?

ver.27 Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta.

(MATEO 16:24- 27)

 

 

ver.1 Convocando a los Doce, les dio autoridad y poder sobre todos los demonios, y para curar enfermedades;

ver.2 y los envió a proclamar el Reino de Dios y a curar.

ver.3 Y les dijo: No toméis nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni plata; ni tengáis dos túnicas cada uno.

ver.4 Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta que os marchéis de allí.

ver.5 En cuanto a los que no os reciban, saliendo de aquella ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos¯.

ver.6 Saliendo, pues, recorrían los pueblos, anunciando la Buena Nueva y curando por todas partes.

(LUCAS 9:1- 6)

 

 

ver.13 Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.

ver.14 Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte.

ver.15 Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa.

ver.16 Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

(MATEO 5:13- 16)

 

 

ver.5 Por eso, al entrar en este mundo, dice: Sacrificio y oblación no quisiste; pero me has formado un cuerpo.

ver.6 Holocaustos y sacrificios por el pecado no te agradaron.

ver.7 Entonces dije: - He aquí que vengo - pues de mí está escrito en el rollo del libro- a hacer, oh Dios, tu voluntad!

ver.8 Dice primero: Sacrificios y oblaciones y holocaustos y sacrificios por el pecado no los quisiste ni te agradaron - cosas todas ofrecidas conforme a la Ley-

ver.9 entonces - añade- : He aquí que vengo a hacer tu voluntad. Abroga lo primero para establecer el segundo.

ver.10 Y en virtud de esta voluntad somos santificados, merced a la oblación de una vez para siempre del cuerpo de Jesucristo.

(HEBREOS 10:5- 10)

 

 

ver.18 sabiendo que habéis sido rescatados de la conducta necia heredada de vuestros padres, no con algo caduco, oro o plata,

ver.19 sino con una sangre preciosa, como de cordero sin tacha y sin mancilla, Cristo,

ver.20 predestinado antes de la creación del mundo y manifestado en los últimos tiempos a causa de vosotros;

ver.21 los que por medio de él creéis en Dios, que le ha resucitado de entre los muertos y le ha dado la gloria, de modo que vuestra fe y vuestra esperanza estén en Dios.

(1PEDRO 1:18- 21)

 

 

ver.42 Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones.

ver.43 El temor se apoderaba de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y señales.

ver.44 Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común;

ver.45 vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos, según la necesidad de cada uno.

ver.46 Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón.

ver.47 Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvar.

(HECHOS 2:42- 47)

 

 

ver.3 A nadie damos ocasión alguna de tropiezo, para que no se haga mofa del ministerio,

ver.4 antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios: con mucha constancia en tribulaciones, necesidades, angustias;

ver.5 en azotes, cárceles, sediciones; en fatigas, desvelos, ayunos;

ver.6 en pureza, ciencia, paciencia, bondad; en el Espíritu Santo, en caridad sincera,

ver.7 en la palabra de verdad, en el poder de Dios; mediante las armas de la justicia: las de la derecha y las de la izquierda;

ver.8 en gloria e ignominia, en calumnia y en buena fama; tenidos por impostores, siendo veraces;

ver.9 como desconocidos, aunque bien conocidos; como quienes están a la muerte, pero vivos; como castigados, aunque no condenados a muerte;

ver.10 como tristes, pero siempre alegres; como pobres, aunque enriquecemos a muchos; como quienes nada tienen, aunque todo lo poseemos.

(2CORINTIOS 6:3- 10)

 

 

ver.15 Y les dijo: Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes¯.

ver.16 Les dijo una parábola: Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto;

ver.17 y pensaba entre sí, diciendo: "¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi cosecha?"

ver.18 Y dijo: "Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi trigo y mis bienes,

ver.19 y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea."

ver.20 Pero Dios le dijo: "- Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?"

ver.21 Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios¯.

ver.22 Dijo a sus discípulos: Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis:

ver.23 porque la vida vale más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido;

ver.24 fijaos en los cuervos: ni siembran, ni cosechan; no tienen bodega ni granero, y Dios los alimenta. - Cuánto más valéis vosotros que las aves!

ver.25 Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un codo a la medida de su vida?

ver.26 Si, pues, no sois capaces ni de lo más pequeño, ¿por qué preocuparos de lo demás?

ver.27 Fijaos en los lirios, cómo ni hilan ni tejen. Pero yo os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos.

ver.28 Pues si a la hierba que hoy está en el campo y mañana se echa al horno, Dios así la viste - cuánto más a vosotros, hombres de poca fe!

ver.29 Así pues, vosotros no andéis buscando qué comer ni qué beber, y no estéis inquietos.

ver.30 Que por todas esas cosas se afanan los gentiles del mundo; y ya sabe vuestro Padre que tenéis la necesidad de eso.

ver.31 Buscad más bien su Reino, y esas cosas se os darán por añadidura.

ver.32 No temas, pequeño rebaño, porque a vuestro Padre le ha parecido bien daros a vosotros el Reino.

ver.33 Vended vuestros bienes y dad limosna. Haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro inagotable en los cielos, donde no llega el ladrón, ni la polilla;

ver.34 porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

(LUCAS 12:15- 34)

 

 

ver.25 En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños.

ver.26 Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito.

ver.27 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

(MATEO 11:25- 27)

 

 

ver.18 Ya que tantos otros se glorían según la carne, también yo me voy a gloriar.

ver.19 Gustosos soportáis a los fatuos, - vosotros que sois sensatos!

ver.20 Soportáis que os esclavicen, que os devoren, que os roben, que se engrían, que os abofeteen.

ver.21 Para vergenza vuestra lo digo; - como si nos hubiéramos mostrado débiles...! En cualquier cosa en que alguien presumiere - es un locura lo que digo- también presumo yo.

ver.22 ¿Que son hebreos? También yo lo soy. ¿Que son israelitas? - También yo! ¿Son descendencia de Abraham? - También yo!

ver.23 ¿Ministros de Cristo? - - Digo una locura!- - Yo más que ellos! Más en trabajos; más en cárceles; muchísimo más en azotes; en peligros de muerte, muchas veces.

ver.24 Cinco veces recibí de los judíos cuarenta azotes menos uno.

ver.25 Tres veces fui azotado con varas; una vez apedreado; tres veces naufragué; un día y una noche pasé en el abismo.

ver.26 Viajes frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros de los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en ciudad; peligros en despoblado; peligros por mar; peligros entre falsos hermanos;

ver.27 trabajo y fatiga; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin comer; frío y desnudez.

ver.28 Y aparte de otras cosas, mi responsabilidad diaria: la preocupación por todas las Iglesias.

ver.29 ¿Quién desfallece sin que desfallezca yo? ¿Quién sufre escándalo sin que yo me abrase?

ver.30 Si hay que gloriarse, en mi flaqueza me gloriaré.

ver.31 El Dios y Padre del Señor Jesús, - bendito sea por todos los siglos!, sabe que no miento.

(2CORINTIOS 11:18- 31)

 

 

ver.1 En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron: ¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?¯

ver.2 El llamó a un niño, le puso en medio de ellos

ver.3 y dijo: Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos.

ver.4 Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos.

ver.5 Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe.

(MATEO 18:1- 5)

 

 

ver.13 Si la casa es digna, llegue a ella vuestra paz; mas si no es digna, vuestra paz se vuelva a vosotros.

ver.14 Y si no se os recibe ni se escuchan vuestras palabras, salid de la casa o de la ciudad aquella sacudiendo el polvo de vuestros pies.

ver.15 Yo os aseguro: el día del Juicio habrá menos rigor para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad.

ver.16 Mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como las serpientes, y sencillos como las palomas.

(MATEO 10:13- 16)

 

 

ver.6 Y ciertamente es un gran negocio la piedad, con tal de que se contente con lo que tiene.

ver.7 Porque nosotros no hemos traído nada al mundo y nada podemos llevarnos de él.

ver.8 Mientras tengamos comida y vestido, estemos contentos con eso.

ver.9 Los que quieren enriquecerse caen en la tentación, en el lazo y en muchas codicias insensatas y perniciosas que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición.

ver.10 Porque la raíz de todos los males es el afán de dinero, y algunos, por dejarse llevar de él, se extraviaron en la fe y se atormentaron con muchos dolores.

ver.11 Tú, en cambio, hombre de Dios, huye de estas cosas; corre al alcance de la justicia, de la piedad, de la fe, de la caridad, de la paciencia en el sufrimiento, de la dulzura.

ver.12 Combate el buen combate de la fe, conquista la vida eterna a la que has sido llamado y de la que hiciste aquella solemne profesión delante de muchos testigos.

ver.13 Te recomiendo en la presencia de Dios que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que ante Poncio Pilato rindió tan solemne testimonio,

ver.14 que conserves el mandato sin tacha ni culpa hasta la Manifestación de nuestro Señor Jesucristo,

ver.15 Manifestación que a su debido tiempo hará ostensible el Bienaventurado y único Soberano, el Rey de los reyes y el Señor de los señores,

ver.16 el único que posee Inmortalidad, que habita en una luz inaccesible, a quien no ha visto ningún ser humano ni le puede ver. A él el honor y el poder por siempre. Amén.

ver.17 A los ricos de este mundo recomiéndales que no sean altaneros ni pongan su esperanza en lo inseguro de las riquezas sino en Dios, que nos provee espléndidamente de todo para que lo disfrutemos;

(1TIMOTEO 6:6- 17)

 

 

ver.32 Llevaban además otros dos malhechores para ejecutarlos con él.

ver.33 Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.

ver.34 Jesús decía: Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen¯. Se repartieron sus vestidos, echando a suertes.

ver.35 Estaba el pueblo mirando; los magistrados hacían muecas diciendo: A otros salvó; que se salve a sí mismo si él es el Cristo de Dios, el Elegido¯.

ver.36 También los soldados se burlaban de él y, acercándose, le ofrecían vinagre

ver.37 y le decían: Si tú eres el Rey de los judíos, - sálvate!¯

ver.38 Había encima de él una inscripción: Este es el Rey de los judíos¯.

ver.39 Uno de los malhechores colgados le insultaba: ¿No eres tú el Cristo? Pues - sálvate a ti y a nosotros!¯

ver.40 Pero el otro le respondió diciendo: ¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena?

ver.41 Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho¯.

ver.42 Y decía: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino¯.

ver.43 Jesús le dijo: Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso¯.

(LUCAS 23:32- 43)

 

 

ver.38 Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa.

ver.39 Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra,

ver.40 mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude¯.

ver.41 Le respondió el Señor: Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas;

ver.42 y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada¯.

(LUCAS 10:38- 42)

 

 

ver.28 Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso.

ver.29 Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.

ver.30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera¯.

(MATEO 11:28- 30)

 

 

ver.12 Que nadie menosprecie tu juventud. Procura, en cambio, ser para los creyentes modelo en la palabra, en el comportamiento, en la caridad, en la fe, en la pureza.

ver.13 Hasta que yo llegue, dedícate a la lectura, a la exhortación, a la enseñanza.

ver.14 No descuides el carisma que hay en ti, que se te comunicó por intervención profética mediante la imposición de las manos del colegio de presbíteros.

ver.15 Ocúpate en estas cosas; vive entregado a ellas para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.

ver.16 Vela por ti mismo y por la enseñanza; persevera en estas disposiciones, pues obrando así te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen.

(1TIMOTEO 4:12- 16)

 

 

ver.1 Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial.

ver.2 Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga.

ver.3 Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha;

ver.4 así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

ver.5 Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga.

ver.6 Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

(MATEO 6:1- 6)

 

 

ver.16 Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.

ver.17 Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron.

ver.18 Jesús se acercó a ellos y les habló así: Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.

ver.19 Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,

ver.20 y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo¯.

(MATEO 28:16- 20)

 

 

ver.1 Después de esto, designó el Señor a otros 72, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir.

ver.2 Y les dijo: La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.

ver.3 Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos.

ver.4 No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino.

ver.5 En la casa en que entréis, decid primero: "Paz a esta casa."

ver.6 Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros.

ver.7 Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa.

ver.8 En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan;

ver.9 curad los enfermos que haya en ella, y decidles: "El Reino de Dios está cerca de vosotros."

(LUCAS 10:1- 9)

 

 

ver.26 Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,

ver.27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.

ver.28 Y entrando, le dijo: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo¯.

ver.29 Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.

ver.30 El ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;

ver.31 vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.

ver.32 El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;

ver.33 reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin¯.

ver.34 María respondió al ángel: ¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?¯

ver.35 El ángel le respondió: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.

ver.36 Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril,

ver.37 porque ninguna cosa es imposible para Dios¯.

ver.38 Dijo María: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra¯. Y el ángel dejándola se fue.

(LUCAS 1:26- 38)

 

 

ver.1 Hermanos míos, no entre la acepción de personas en la fe que tenéis en nuestro Señor Jesucristo glorificado.

ver.2 Supongamos que entra en vuestra asamblea un hombre con un anillo de oro y un vestido espléndido; y entra también un pobre con un vestido sucio;

ver.3 y que dirigís vuestra mirada al que lleva el vestido espléndido y le decís: Tú, siéntate aquí, en un buen lugar¯; y en cambio al pobre le decís: Tú, quédate ahí de pie¯, o Siéntate a mis pies¯.

ver.4 ¿No sería esto hacer distinciones entre vosotros y ser jueces con criterios malos?

ver.5 Escuchad, hermanos míos queridos: ¿Acaso no ha escogido Dios a los pobres según el mundo como ricos en la fe y herederos del Reino que prometió a los que le aman?

(SANTIAGO 2:1- 5)

 

 

ver.14 ¿De qué sirve, hermanos míos, que alguien diga: Tengo fe¯, si no tiene obras? ¿Acaso podrá salvarle la fe?

ver.15 Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento diario,

ver.16 y alguno de vosotros les dice: Idos en paz, calentaos y hartaos¯, pero no les dais lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve?

ver.17 Así también la fe, si no tiene obras, está realmente muerta.

(SANTIAGO 2:14- 17)

 

 

ver.24 Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros, y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia,

ver.25 de la cual he llegado a ser ministro, conforme a la misión que Dios me concedió en orden a vosotros para dar cumplimiento a la Palabra de Dios,

ver.26 al Misterio escondido desde siglos y generaciones, y manifestado ahora a sus santos,

ver.27 a quienes Dios quiso dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo entre vosotros, la esperanza de la gloria,

ver.28 al cual nosotros anunciamos, amonestando e instruyendo a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de presentarlos a todos perfectos en Cristo.

ver.29 Por esto precisamente me afano, luchando con la fuerza de Cristo que actúa poderosamente en mí.

(COLOSENSES 1:24- 29)

 

 

ver.1 No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en mí.

ver.2 En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar.

ver.3 Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros.

ver.4 Y adonde yo voy sabéis el camino¯.

ver.5 Le dice Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?¯

ver.6 Le dice Jesús: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí.

ver.7 Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto¯.

ver.8 Le dice Felipe: Señor, muéstranos al Padre y nos basta¯.

ver.9 Le dice Jesús: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"?

ver.10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras.

ver.11 Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras.

ver.12 En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre.

(JUAN 14:1- 12)

 

 

ver.1 Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron.

ver.2 Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo:

ver.3 Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

ver.4 Bienaventurados los mansos , porque ellos poseerán en herencia la tierra.

ver.5 Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

ver.6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados.

ver.7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

ver.8 Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

ver.9 Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

ver.10 Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

ver.11 Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa.

ver.12 Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.

ver.13 Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.

ver.14 Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte.

ver.15 Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa.

ver.16 Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

ver.17 No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.

ver.18 Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda.

ver.19 Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.

ver.20 Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos.

ver.21 Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal.

(MATEO 5:1- 21)