I ENCUENTRO DE ESPIRITUALIDAD BETHARRAMITA


En el primer "Encuentro Latinoamericano de Pastoral Juvenil" realizado en enero de este año, en Calamuchita, Argentina, con participación de las tres provincias, luego de una larga reflexión, se vio como una de las prioridades para tener en cuenta este año, en nuestra Pastoral Juvenil, la formación en todos sus aspectos, principalmente de los agentes pastorales; en esta línea se vio la necesidad de formarnos y crecer en nuestra identidad, que es la espiritualidad Betharramita; y como ella no es patrimonio que debe ser guardado por algunos, sino que todos somos llamados a cultivarla, vivirla y hacerla presente en nuestros ambientes, surgió, en el mismo encuentro, la idea de que todos los meses se realice un material sobre este tema, para que todas las obras de América lo trabajen y profundicen. La Casa de Formación de la Provincia San José del Río de la Plata se comprometió a realizar estas fichas de trabajo y ¡Aquí estamos! Enviándoles el primer encuentro, con el deseo de que sea lo esperado por ustedes, y les sea provechoso. También aceptamos sugerencias, que serán ser enviadas por medio de los distintos Secretariados. Bueno ¡Adelante!


En nuestro primer encuentro nos pareció oportuno comenzar conociendo la persona toda de nuestro padre Miguel, para luego en las sucesivas jornadas ir profundizando alguno de los aspectos de nuestro Santo, y así conocer quién es un Betharramita. Por ello le enviamos una semblanza de Garicoits, que tiene la virtud de presentarnos, a grandes rasgos, su biografía, pero no llena de datos y fechas, sino inundada por su espíritu propio, y creemos que esta es la mejor forma de conocer al verdadero Miguel, de descubrirlo y entusiasmarse con él..... de enamorarse del mismo amor de Miguel, de ser conducidos y llegar escalando al mismo cielo que llegó él, el Amor del Padre y el Corazón del Hijo, y entonces ser todo un Betharramita.


Otra virtud del texto, es que fue escrito el año pasado en el marco del festejo de Bicentenario, por el padre Martín; y ahí está la virtud, que como decíamos, no es un texto informativo, sino un texto que expresa el espíritu de Miguel, desde el carisma encarnado en otro Betharramita, no es una exposición de un simple teórico de la doctrina espiritual, sino que tiene la vida y fuerza de quien se esfuerza y se entusiasma queriendo vivir lo que descubre y contempla, tiene el impulso de quien como Miguel, ha sido podido, seducido por la bandera del Sagrado Corazón, por el grito de batalla del ¡Aquí estoy!; y esta quiere ser la finalidad de estos encuentros mensuales, dejarnos hablar al corazón y ser atrapados y arrastrados por el mismo CARISMA, y entonces vivir Betharramitas. Gracias P. Martín por compartir tu riqueza.


POSIBLE ESTRUCTURA DEL ENCUENTRO


Ahora te queremos presentar algunas sugerencias para trabajar con este material, el cual lo tendrás que adaptar de acuerdo a los destinatarios.


En primer lugar presumimos y creemos que sería lo óptimo que los jóvenes hayan tenido antes un primer contacto con la historia y persona de San Miguel aunque sea de forma somera.


ESQUEMA


MOTIVACIÓN

Lograr en los jóvenes el interés por conocer la persona de San Miguel.



PLANTEO DEL TEMA


Lectura y profundización del texto, documento ofrecido, tratando de descubrir:



Compartir en Plenario


Por Grupos, ver cuál es el aporte que el espíritu de Miguel vivido por mi puede hacer al mundo en el que vivo. Por lo tanto primero ver la realidad, ambiente en el que vivo y luego ver y descubrir el aporte concreto que puedo realizar.


TEXTO ILUMINADOR


"¡Oh, si se pudiese reunir una sociedad de sacerdotes que tuvieran por único programa el programa mismo del Corazón de Jesús, el Sacerdote eterno, el Servidor del Padre celestial: abnegación y obediencia absoluta, sencillez perfecta, mansedumbre inalterables Esos sacerdotes serían un verdadero campo volante de soldados escogidos, listos para acudir, a la primer señal de los jefes, a cualquier sitio de donde los llamasen: aún y sobre todo a los ministerios más difíciles que no quisieran los demás!." San Miguel.


CELEBRACION


Te presentamos una simple guía, para que te pueda ayudar y orientar.


Miguel quedó anonadado por el Corazón de Jesús y su disponibilidad al Padre, para el servicio de los hombres; nosotros queremos ser otros Betharramitas, esto implica un compromiso personal.


Anota tu compromiso, la actitud Betharramita que quieres vivir este año, y pégala en el leño. (con los que se formará una fogata, tamaño a gusto).


Entre todos formamos esta fogata llena de compromisos, de ganas de vivir corro Betharramitas, y así , con las actitudes de cada uno hacernos la comunidad Betharramita. También como buenos Betharramitas queremos dar la vida, calor, iluminar no teniendo miedo a consumimos y damos hasta desaparecer; un buen Betharramita es humilde, sirve y una vez cumplida la misión sabe retirarse.

Mientras contemplamos el fuego, nuestro compromiso, podemos meditar el siguiente texto evangélico: "Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo!" Lc 12,49


¡Que nosotros también vivamos con este deseo, impulso de vivir dando, quemando nuestro compromiso en el servicio!


ELEMENTOS PARA LA CELEBRACION

SAN MIGUEL


Padre Daniel Martín S.C.J.


Un rostro... el rostro del alma...
El rostro del Padre, en el rostro de Jesús.
El rostro de Jesús, en el rostro de San Miguel.
El rostro de San Miguel, en el rostro de cada Betharramita


Con motivo del bicentenario del Nacimiento de San Miguel, nos preguntamos,- ¿Cuál es su rostro?
Miguel Garicoits es un vasco hecho y derecho, un exponente de esa raza cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos.
Miguel Garicoits es un varón de temple, Posee una recia personalidad en la que se amalgaman cualidades naturales y sobrenaturales. Toda su vida lo muestra como un varón de una sola pieza, tallada con un tesón persistente, digno de un héroe. Desde la infancia hasta la madurez, jamás los obstáculos lo amilanaban, al contrario, lo enardecen. No conoce madianías.
Dotado de un inteligencia lúcida, de una voluntad tenaz, de un corazón apasionado, llama la atención su agudo espíritu de valorización de la realidad, sea cual sea. Es capas de lograr siempre la armonía a través de la síntesis de contrarios, evita así caer en posiciones extremas. Tanto en pensar como en su actuar se trasluce un gran "sentido común" al que acompaña también un agudo sentido del "buen humor".
Por naturaleza y por gracia, desde sus años juveniles descubre la necesidad de tener la cabeza bien asentada: quiere ideas claras y convicciones arraigadas. Descubre asimismo, en contraposición a su medio ambiente, que eso de nada sirve sí aquellas no descienden al corazón, a la efectividad al impulso motor de las motivaciones, como se dice hoy. Entonces sí, las frías ideas, encendidas en el corazón, se harán en las manos fuego avasallador.
Estudio cotidiano hasta altas horas de la noche. Sólo duerme cuatro horas. Oración cotidiana desde las primeras horas de la madrugada. Acción apostólica ininterrumpida, en el correr de las hora, tres realidades que sintetizan la vida ordinaria vívida de un modo extraordinario por un sacerdote que se santificó, en un apartado paraje de los bajos Pirineos, llamado Betharram. Que vivió aquello que enseñó: "Ejercer la inmensidad de la caridad - amor de Dios y del prójimo - dentro de los límites del ambiente". Que contra viendo y marea se esforzó por contagiarlo a un puñado de varones: La naciente Congregación de Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús. A un puñado de mujeres: Las Hijas de la Cruz. Y lo logró,
Hazañas logradas con su robusta contextura física, con la agilidad y destreza de sus piernas, brazos y puños, abundan en toda la gama del anecdotario de su hagiografía.
Bien podía el Creador sembrar a manos llenas los dones del espíritu sobre esta humana
Con fino olfato. clarificado por el Espíritu Santo, el pueblo de Dios los llama el vidente de Betharram. El vidente no sólo porque leía en sus conciencias para iluminarlas y fortalecerlas con el consejo oportuno, no solo por eso. El pueblo captaba que ese humilde y manso sacerdote estaba transido de Dios, traslucía a Dios, veía a Dios, vivía a Dios.
Miguel Garicoits es un hombre de fe total y totalizante. Desde que el Dios Amor salió a su encuentro en aquella manifestación tan singular, tan personal cuando pastoreando sus ovejas volvió a la realidad al dar su cabeza contra un peñasco, desde entonces hasta su último suspiro, Miguel es un incansable buscador de Dios, un amante de Dios. No escatimará medio alguno, ni humano ni divino, para crecer y hacer crecer en una fe viva, en una fe vivenciada que desemboque en el amor, aunque muchas veces el Amado juegue a la escondida.
Fofo, teólogo, director de conciencias, maestro de vida espiritual, Fundador, añorará siempre la fe simple y profunda de su madre, de su hogar. La admirará siempre, con candor de niño, cuando en el ejercicio de su ministerio sacerdotal, la encuentre entre sus queridos Hermanos Coadjutores o entre la gente del pueblo.
En el apogeo de su vida, la fe de Miguel se transformará en visión. Por eso, cuando le achaquen sus arrobamientos que prolongan la celebración eucarística, dirá simplemente: ¿Y cómo hago para contenerme?
Ante el Dios majestuoso e incansable de Jansenio, ante el Dios menospreciado y reemplazado por la odiosa razón de la Revolución Francesa, Miguel Garicoits, en la tradición secular de la Iglesia, re-descubre al Dios Amor.
Dios es Padre. Es misericordia, ternura, perdón, liberación. Es amor que llama al amor, vida que llama a la vida. Es el "Dios del Corazón". Es el "Fundido en Caridad", que se nos entrega en la entrega de su Hijo Jesús, el Verbo Encarnado. Es gratuidad. Es el Dios del Evangelio de Jesús. ¡Es el misterio de la Encarnación!
Dios se hace Hermano. "Si, Padre, Aquí Estoy, envíame. Si, aquí estoy, vengo para llevar a cabo tus planes de liberación para con el hombre".
Jesús, la Palabra que se hizo uno de nosotros es el rostro Humanado de Dios. Para Miguel ese Dios hecho Hombre tiene un nombre: El Corazón de Jesús. "Ese hombre - dirá - que recuerda estupendamente los sentimientos de caridad, humildad, mansedumbre y entrega encerrados en el primer acto del Verbo Encarnado que exclama ¡Aquí estoy!".
Jesús, es el Sí definitivo para con el Dios Amor pronunciado por labios humanos.
Jesús es a la vez el perfecto adorador del Padre y el Servidor del Hombre. ¡Aquí estoy! Jesús "comenzó su carrera con este gesto magnífico que será definitivo" - sintetiza Miguel en su Manifiesto. Desde ese momento permaneció siempre en estado de víctima, anonadado ante Dios, sin actuar nunca por si mismo sino por el Espíritu de Dios, entregado permanentemente a los mandatos de Dios para sufrir y hacer lo que El dispusiera: "Se vació de si mismo, asumiendo la forma de siervo y haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de Cruz."
¡Así nos ha amado Dios!, exclama Miguel.
¡Estupenda realidad! Y con todo el amor del Padre ha ido muchísimo más lejos de lo que ni siquiera una mente humana jamás se hubiera atrevido a pensar. El Padre pide al Hijo en amorosa obediencia la muerte en Cruz, para liberar a sus ahora hermanos, los hombres, de la esclavitud del pecado, para darles vida nueva, que no es sino participación de la divinidad.
¡Así nos ha amado Dios!, exclama Miguel.
Jesús, obediente y entregado, víctima el amor, en otro impulso generoso, da su sí, ¡Aquí estoy!, Padre, vengo para hacer realidad tu plan liberador, en entrega total ¡Es el misterio de la Redención!
¡Así nos ha amado Dios!, exclama Miguel.
"Así Jesucristo, Señor y Creador nuestro, se convierte en incentivo inefable para el corazón, en modelo perfecto y en auxilio soberano..."
¡Así nos ha amado Dios!, exclama Miguel.
"Ante ese espectáculo prodigioso, los sacerdotes y los laicos de Betharram, se sienten arrastrados a consagrarse por entero mediante los votos, a la imitación de Jesús, anonadado y obediente a la tarea de lograr para los demás una dicha semejante , bajo la protección de María, la bien dispuesta para todo lo que Dios quería, y la siempre sumisa a todo lo que Dios hacía."
¡Así debemos devolver amor por amor!, exclama Miguel. He aquí, apenas esbozado el ser y el obrar de Dios Amor, ante quien Miguel queda embelesado y prendado: ¡Dios tuvo a bien hacerse amar! Queda también atónito ante la ingratitud e indiferencia del hombre: ¡Témpanos frente ese Dios!
De manos de San Miguel se aprende de Cristo Jesús, Verbo Anonadado y Obediente, la desapropiación de la propia voluntad para - aceptando la voluntad de Dios - ser luego colmado de la plenitud del Dios Amor.
De manos de San Miguel se es llamado a ser un anuncia viviente del Dios Amor, por medio del Evangelio, poder de Dios para la salvación de todos.
La vida de santidad de Miguel Garicoits, el carisma y la espiritualidad Betharramitas, cobran fuerte actualidad cuando hoy la Iglesia, a la puerta del Tercer Milenio, proclama el Jubileo del año 2000.
¿Porqué? Porque el Jubileo quiere ser ocasión de "una plegaria de alabanza y acción de gracias sobre todo por el don de Encarnación del Hijo y de la Redención"
Discípulos de San Miguel, incondicional hijo de la Iglesia y del Papa, por católicos y Betharramitas debemos hacer muy nuestro: el objetivo prioritario del Jubileo que es el fortalecimiento de la fe y del testimonio de los cristianos, para suscitar en cada fiel un verdadero anhelo de santidad, un fuerte deseo de conversión y de renovación en un clima de oración más intenso y solidaria acogida del prójimo, especialmente del más necesitado. (T.M.)
"En este año 1997, los católicos, con nuevo asombro de fe, frente al amor del Padre que ha entregado a su Hijo (32) debemos descubrir a Cristo Salvador y Evangelizador por la profundización del misterio de su Encarnación y Nacimiento" (40).
¡Qué excelente maestro tenemos en San Miguel! De ahí el lema nuestro del bicentenario: "San Miguel ayúdanos a conocer y amar a Jesucristo, el Verbo Encarnado."
Nos continúa arengando el Papa: "Para conocer la verdadera identidad de Cristo, es necesario que los católicos vuelvan con renovado interés a las Sagradas Escrituras."
¡También aquí, que modelo es San Miguel! Todos sus escritos trasuntan la lectura asidua y contemplativa de las Sagradas Escrituras. De la palabra escrita se sumerge en la Palabra Encarnada "que puso su carpa entre nosotros." Nos continúa arengando el Papa "los católicos han de redescubrir la dignidad y responsabilidad del Bautismo como fundamento de la existencia cristiana, según las palabra del apóstol: "Todos los bautizados en Cristo se han revestido de Cristo."
Es urgentísimo que el laico tome conciencia "de su vocación y misión en la Iglesia y en el mundo" como dice la exhortación apostólica luego del Sínodo de 1987: "¡No tengan miedo! ¡Abran, abran de par en par las puertas a Cristo! ¡Adelante, siempre adelante, sin detenerse jamás! ¡Qué bien calza este lema de San Miguel con Juan Pablo II.
Continúa el Papa con un grito kerigmático, digno de San Miguel: ¡El hombre es amado por Dios! Este es el simplismo y sorprendente anuncio en que la Iglesia es deudora respecto del hombre. La palabra y la vida de cada cristiano pueden y deben hacer resonar este anuncio: ¡Dios te ama! ¡Cristo ha venido por ti! ¡Para ti, Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida! (CFL 34)
Rubrica San Miguel:
¡Qué hermosa disposición la de ponerse enteramente a las órdenes de Dios!
¡Qué maravillosos que una comunidad de religiosos-sacerdotes y de laicos, tengan por único programa el programa del Corazón de Jesús...
Serán un campamento volante de soldados escogidos, listos para acudir, a la primera señal, a cualquier sitio donde los llamen.


Hoy como ayer, Miguel exclama: Betharramitas, en pie, en marcha... ¡vayamos!
¡Adelante, siempre adelante, sin jamás detenerse!
¡Pequeños, obedientes, constantes y contentos, adelante siempre adelante!
¡Desapercibidos pero entregados, sirvan a Dios y a los hombres, con un corazón magnánimo y una voluntad decidida! ¡Adelante, siempre adelante!

Son nuestra respuesta:
Aquí estamos, aquí estoy para ser otro Cristo al estilo Betharramita del 2000, sin poner condiciones, sin llegar tarde, sin volver atrás, por amor, únicamente por amor.



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